• LA GRAN DERECHIZACIÓN DE LOS MAYORES MEDIOS DE INFORMACIÓN EN ESPAÑA Y SUS CONSECUENCIAS

    Debido a la gravedad de la situación descrita en este artículo referente a la derechización de los mayores medios de información en España, el blog de Vicenç Navarro reproduce ahora el escrito original publicado el pasado 5 de septiembre que analiza tal problema y sus consecuencias.

     

    LA GRAN DERECHIZACIÓN DE LOS MAYORES MEDIOS DE INFORMACIÓN EN ESPAÑA Y SUS CONSECUENCIAS

    No hay plena conciencia en los mayores medios de información de España del grado de derechización que existe en las culturas mediáticas y en las instituciones políticas dominantes del país, consecuencia del gran poder e influencia que las derechas españolas (la mayoría herederas de las derechas que controlaban el estado dictatorial) todavía ejercen sobre los aparatos del estado español y sobre los grandes medios de comunicación, productores del “sentido común” y de la “sabiduría convencional” que configuran gran parte de la opinión pública. Este ha sido el resultado de una transición de la dictadura a la democracia que distó mucho de ser modélica (resultado del enorme desequilibrio de fuerzas dentro del estado español entre las derechas que controlaban el estado y las fuerzas democráticas, lideradas por las izquierdas, que acababan de salir de la cárcel o de la clandestinidad o del exilio), dando como resultado una democracia muy incompleta. Las movilizaciones populares en contra de la dictadura forzaron una respuesta del estado, estableciendo un proceso de transición dominado por las fuerzas políticas que dominaban aquel estado (ver Xavier Domenech Sampere. Lucha de clases, franquismo y democracia. Obreros y Empresarios. Akal 2022)

    EL “SENTIDO COMÚN” EN EL CONOCIMIENTO ECONÓMICO: LOS SALARIOS Y EL GASTO PÚBLICO COMO CAUSA DE LA INFLACIÓN

    Tal realidad aparece en todas las dimensiones del quehacer público. Lo vemos, por ejemplo, en los análisis mediáticos sobre las causas de la elevada reciente inflación que ha existido en España y que se ha atribuido al crecimiento de los salarios y del gasto público, supuestamente responsables del gran crecimiento de la demanda, en una situación de escasa oferta, en parte debido a los problemas creados y heredados por la pandemia y ahora por la guerra de Ucrania.

    En ninguno de los mayores medios de información financieros españoles ha aparecido algún artículo que señalase como una causa importante de la inflación el aumento de los precios causados por un excesivo énfasis en aumentar los beneficios financieros y empresariales a base de incrementar los precios de sus productos. Tal silencio contrasta con la gran cantidad de voces influyentes en la OECD (Organization for Economic Cooperation and Development), que incluye los países más ricos del mundo, gobernados en su mayoría por partidos de derechas, conservadores y/o liberales) que expresaron, en el inicio del proceso del crecimiento de la inflación, su alarma porque la inflación creció en tales países desde el principio de la pandemia como resultado del enorme crecimiento de los beneficios empresariales en los países de esta comunidad económica. En realidad, el crecimiento de tales beneficios empresariales en los sectores energéticos y alimentarios crecieron espectacularmente, coincidiendo con la escasez de tales productos. No era, (como la sabiduría convencional y el sentido común en España decían), el aumento de los salarios y del gasto público las causas del crecimiento de la inflación, sino el aumento deliberado de los beneficios empresariales a base de incrementar el precio de los productos a sabiendas de que la pandemia les había significado una situación privilegiada del control del mercado. En realidad, este crecimiento de las grandes empresas fue una de las mayores causas, no solo del gran crecimiento de la inflación, sino del enorme aumento de la concentración de las riquezas tanto a nivel nacional como a nivel mundial que ocurrió durante la pandemia.

    De ahí que una propuesta para reducir la inflación (y disminuir las desigualdades de riqueza) fue la bajada forzada de los precios con la consiguiente reducción de los beneficios empresariales exagerados, postura intervencionista que la Unión Europea dominada por las derechas incluso consideró, pero no se atrevió a hacerlo con la extensión e intensidad que se requería. (Ver Ronald Janssen “Profit Driven Inflation – The Policy Implications” Social Policy, 30 de junio del 2023).

    Pero lo que es interesante destacar es que la situación era tan obvia que gran parte de los conocidos medios de información financieros, como el Financial Times, publicaron toda una serie de artículos sobre este tema, algo impensable que ocurriera en los medios financieros de este país o en las páginas económicas de los grandes diarios españoles. El lector no encontrará en ninguna revista financiera o páginas económicas de grandes medios de comunicación un reconocimiento de que esta era una de las mayores causas de la inflación en España. Como siempre ocurre en la derecha española (que a nivel europeo es la ultraderecha), repite el argumento de que son los salarios y el excesivo gasto público los que hay que reducir para bajar la inflación, cuando los datos muestran claramente que ni lo uno ni lo otro fueron causa de la elevadísima inflación.

    LA DERECHIZACIÓN DE LA INFORMACIÓN INTERNACIONAL Y SUS COSTES

    Esta derechización aparece en otra dimensión también muy preocupante: el reportaje de las noticias internacionales. Un caso obvio es el reportaje en los principales medios de información españoles sobre la guerra de Ucrania, una realidad trágica en un evento dramático. Con una actitud de militancia bélica, las noticias sobre la guerra de Ucrania son profundamente sesgadas. Naturalmente, Rusia debe ser denunciada por su brutal invasión a Ucrania, que era predecible, consecuencia en gran parte, de la extensión de la OTAN hacia el este de Europa, como reconocieron ideólogos de la Guerra Fría. En este momento, la inmediatez de la brutalidad exige un cese de la guerra, resolviendo el problema a través de la vía diplomática y no a base de continuar la guerra. Y en este contexto, el gobierno Putin tiene la mayor responsabilidad por lo que está ocurriendo. Pero el gobierno ucraniano también merece crítica. Y ello no implica una equidistancia entre los dos países en cuanto a responsabilidad por lo que está ocurriendo, pero sí que debe criticarse al gobierno de Ucrania por estar implementando políticas neoliberales antisindicales dentro del sistema de recuperación económica del país, preocupante por su orientación ultraliberal y antisindical. En realidad, en Europa hay un debate muy importante liderado por la revista Social Policy (la revista más importante de asuntos sociales en la Unión Europea) que ha permitido a los sindicatos ucranianos y europeos expresar su alarma, pues Ucrania debería cambiar totalmente tales políticas si quiere entrar en la Unión Europea. Su entrada en tal comunidad sin tales cambios sería debilitar los derechos sindicales existentes en tal comunidad. Que esta noticia tan importante no haya aparecido en ningún mayor medio de información en España habla hasta qué punto la derechización se extiende a todos los temas. De nuevo, no ha habido ningún gran medio de información en España que haya denunciado la aplicación de tales políticas neoliberales en Ucrania que dañan primordialmente a las clases trabajadoras de aquel país (Ver mi artículo: “Lo que no se está informando sobre las políticas ultra-neoliberales del Gobierno Zelensky en Ucrania y sus consecuencias.” Público, 23 de marzo de 2022).

    EL SILENCIO SOBRE LA GRAN CRISIS POLÍTICA QUE EXISTE A LOS DOS LADOS DEL ATLÁNTICO NORTE

    Otra dimensión ignorada en la mayoría de los medios de información españoles es la crisis política existente a ambos lados del Atlántico Norte. Se habla del crecimiento de las ultraderechas, muchas de ellas herederas del fascismo y nazismo, que ya están gobernando en muchos de esos países con consecuencias muy negativas para el bienestar y calidad de vida de sus clases populares. Esta realidad era fácilmente predecible y así algunos lo predijimos. Sin embargo, raramente los grandes medios de información analizan las causas de tal fenómeno, ya muy avanzado en Estados Unidos. La causa es la enorme y profunda crisis de legitimidad política de los sistemas democráticos liberales, que tienen muchos paralelos con la crisis que dio lugar a la Gran Depresión y a la Segunda Guerra Mundial, y que ha alcanzado su máximo desarrollo en Estados Unidos.

    La causa de esta desatención es que los corresponsales de los grandes medios de comunicación españoles en EEUU suelen sacar sus noticias de los grandes medios de comunicación estadounidenses, lo cual es necesario, pero dramáticamente insuficiente para entender lo que pasa en Estados Unidos. El gran problema es que tales medios de comunicación estadounidenses han sido los mayores promotores del modelo neoliberal globalizante que, habiéndose iniciado en los Estados Unidos, se expandió también a la Europa Occidental con la incorporación a través de la Tercera Vía en las políticas socialdemócratas, además de las conservadoras y liberales. Es este modelo el que ha creado una enorme crisis política con amplio rechazo de las políticas neoliberales por parte de las clases populares que desean recuperar un pasado que idealizan percibiéndolo como mejor, mostrando gran hostilidad hacia ese futuro neoliberal.

    La presidencia de Ronald Reagan en Estados Unidos y de Margaret Thatcher en Gran Bretaña habían establecido las bases para el desarrollo del modelo neoliberal globalizante, continuado por los presidentes republicanos y también por los demócratas, siendo Clinton el fundador de la Tercera Vía, ampliamente extendida en la socialdemocracia europea. El desastre que tal modelo significó primordialmente para las clases trabajadoras a los dos lados del Atlántico Norte, explican su rechazo masivo a tal modelo y  su hostilidad hacia aquellos gobiernos que, habiendo sido históricamente sus representantes, se habían convertido al dogma neo-liberal que, en su versión globalizante a nivel mundial, afecto muy negativamente a los sectores industriales de tales clases sociales

    En EEUU fue el Trumpismo el que canalizó el enfado de grandes sectores de las clases populares hacia los establishments político-mediáticos neoliberales que dominan el gobierno federal de EEUU. La respuesta de tales establishments federales ha sido intentar eliminar al expresidente Trump como candidato republicano a la presidencia del país en 2024, a través de juicios e impeachments que han sido percibidos por amplios sectores de la población como intervenciones jurídicas políticamente motivadas. De ahí que hayan tenido un impacto opuesto al deseado pues han contribuido a presentar a Trump como víctima de un sistema represivo que quería eliminar a su máximo oponente. El 80% de los republicanos que apoyan a Trump lo están presentando como víctima del acoso por parte del gobierno federal que odian. Su victimización y su conocido lenguaje y discurso anti-establishment federal tiene gran capacidad de movilización.

    Y dentro del Partido Demócrata otra mayor preocupación para la candidatura de Biden en 2024 para la renovación de su mandato es la aparición de un candidato, que además de ser un varón de una de las familias políticas más conocidas en EEUU, la familia Kennedy, se está presentando también como candidato anti-establishment federal, percibido este establishment como insensible a las necesidades de las clases populares. Tal personaje, hijo del senador Kennedy asesinado y sobrino del también asesinado presidente Kennedy, está contando ya con el apoyo del 20% de los demócratas. Es también anti-guerra en Ucrania, como Trump, lo cual le hace atractivo a votantes de ambos partidos. Esto reduce las posibilidades del Presidente Biden de ser reelegido. Muy poco de estos datos han sido mencionados en los grandes medios de información españoles. Y lo que tampoco se ha señalado son las semejanzas entre las propuestas del Trumpismo y su control del Tribunal Supremo y de grandes sectores de la judicatura, y las políticas judiciales del Partido Popular en España. La gran atención mediática centrada en Vox ha estado desatendiendo los muchos elementos de similitud entre el Trumpismo y el PP. El silencio mediático sobre estas similitudes (como tambien acusar al gobierno del adversario como ilegítimo) ha sido ensordecedor. Y tal afinidad de políticas públicas entre tales formaciones políticas augura un futuro preocupante, pues existe una clara posibilidad de que el Trumpismo acabe controlando el aparato federal y que incluso Trump gane las elecciones del 2024, en cuyo caso las consecuencias para la Europa occidental, incluyendo España, serían muy negativas. La falta de información sobre estos hechos en España es muy preocupante.

    Tampoco se ha informado en los grandes medios de las enormes limitaciones del sistema electoral estadounidense, escasamente proporcional, y con un Colegio Electoral (que es el que elige al presidente de EEUU) sumamente sesgados hacia las partes conservadoras del país. Trump fue elegido presidente en 2016 con un número de votos sustancialmente menor a la candidata demócrata. Y otra ignorancia común en los grandes medios españoles es su énfasis en el análisis de las encuestas de opinión popular para predecir el comportamiento electoral en Estados Unidos donde el grado de participación en el proceso electoral es muy bajo. Una encuesta de opinión popular puede mostrar un apoyo a un candidato mucho mayor que el que ocurre en el día de las elecciones debido a una menor movilización de sus votantes que en sus adversarios. Esto ha sido constante en las elecciones que ha participado Trump, pues el grado de movilización de sus seguidores antiestablishment es mucho mayor que no el de los candidatos demócratas o republicanos normales. Es un fenómeno común, muy generalizado en los medios de información españoles: la idealización del sistema democrático estadounidense y su sistema electoral. No existe un partido de izquierda y es muy difícil que existe según las leyes electorales. Y la enorme crisis de legitimidad política del establishment liberal globalizante está llegando a un extremo que establece unos interrogantes en cuanto a su futuro. Y de esta crisis también se habla muy poco en los medios. Y esto es un grave problema para la democracia española.

     

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  • LA ENORME IMPORTANCIA Y URGENCIA DE LOS SERVICIOS DE AYUDA A LOS CUIDADOS -En apoyo de la moviizaciones en Euskadi a favor de ello

    ES MUY IMPORTANTE APOYAR LAS MOVILIZACIONES DEL MOVIMIENTO FEMINISTA EN EUSKADI PARA EL 30 DE NOVIEMBRE, PIDIENDO LA UNIVERSALIZACIÓN Y RESPONSABILIDAD PÚBLICA DE LOS SERVICIOS DE CUIDADOS (LLAMADOS CUARTO PILAR DE BIENESTAR). En un artículo que publiqué en abril del 2021 muestro la enorme importancia que tienen tales servicios, tales como los servicios de atención a la infancia, y los servicios a la dependencia y a los ancianos, para mejorar la calidad de vida de las poblaciones, contribuyendo a redefinir las familias, rompiendo con el modelo patriarcal. Muestro también, con datos, como en aquellos países en donde la mujer tiene más poder, como en los países escandinavos, tales servicios están más desarrollados y el bienestar de la población es mucho mayor, contrastando con España donde la mujer tiene muy poco poder y tales servicios están muy poco desarrollados. Por favor distribuirlo. https://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2021/04/06/el-abandono-de-las-familias-el-escaso-desarrollo-del-cuarto-pilar-del-bienestar/

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  • QUÉ PASÓ EN CHILE Y SUS SEMEJANZAS CON ESPAÑA

    Hace 10 años, a raíz del 40 aniversario del golpe militar contra el gobierno democrático chileno (al cual yo estaba asesorando) presidido por Salvador Allende, escribí este artículo señalando las semejanzas entre aquel golpe militar y el realizado en España en 1936. De ahí el silencio que hubo entonces en España sobre tal aniversario. Esperemos que este año sea distinto. 


    Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 19 de septiembre de 2013, y en catalán en el diario digital EL TRIANGLE, 7 de octubre de 2013

    Este artículo analiza el golpe militar del general Pinochet, la dictadura que estableció y la democracia vigilada que sucedió a la dictadura, analizando el modelo neoliberal que la dictadura estableció y que se mantuvo durante el periodo democrático. El artículo señala semejanzas y diferencias con la situación en España.

    Este año y este mes se recuerda el aniversario (cuarenta años) del golpe militar liderado por el General Pinochet en contra de un gobierno democráticamente elegido, el gobierno de Unidad Popular, presidido por el Presidente Salvador Allende. Este golpe militar inició una dictadura enormemente represiva que, además de deshacer las reformas populares realizadas por el gobierno depuesto, inauguró un nuevo régimen económico-político caracterizado por un neoliberalismo guiado por el pensamiento económico identificado con la Escuela de Chicago, que dirigió las contrarreformas económico-sociales de aquella dictadura.

    Tuve el enorme privilegio de asesorar al gobierno de Unidad Popular, y fue así como pude conocer y seguir de cerca los cambios sustanciales que dicho gobierno realizó a través de políticas públicas que fueron populares entre grandes sectores de la ciudadanía que resultaron beneficiados por tales reformas. Resultado de ello, el apoyo electoral al gobierno subió, lo cual alarmó a las fuerzas conservadoras y liberales, que vieron mermados sus intereses con aquellas medidas, y que recurrieron a amplios sectores de sus fuerzas armadas, presionándolas para realizar el golpe militar, el cual fue facilitado y apoyado por la Administración Nixon en EEUU, temerosa de que el experimento de la Unidad Popular (comprometido en alcanzar el socialismo a través de la vía democrática) fuera exitoso y se expandiera por toda América Latina. Tal como indicó el Presidente Nixon, “el mayor peligro que tenemos es que el gobierno de Allende pueda consolidarse y sea exitoso. Tenemos que evitar por todos los medios que otros países de América Latina se sientan atraídos por la experiencia del gobierno de Allende”. El establishment económico y financiero estadounidense se alió con el establishment chileno (en una alianza de clases a nivel internacional) en ayuda de sus intereses de clase en contra de los intereses de las clases populares de ambos países, y muy en particular en aquel momento, en contra de las clases populares chilenas. (Ver Navarro, V., “Chile through the mirror of events in the health sector”, Social Praxis, 2T 1-2 pp 25-66, 1974).

    Es importante subrayar que no fue EEUU el que impuso Pinochet a Chile, como constantemente se indica. Yo pude ver con mis propios ojos que los que llevaron a cabo el golpe militar fueron la burguesía chilena, la oligarquía chilena, las clases medias de renta alta chilenas, la Iglesia chilena, la banca chilena, y la mayoría de las fuerzas armadas chilenas, apoyadas, no por EEUU (EEUU no era entonces ni es ahora un país de 300 millones de imperialistas), sino por el gobierno federal presidido por el republicano del Presidente Nixon (que no podía ir a barrios obreros en EEUU por su enorme impopularidad, consecuencia de la enorme represión del gobierno federal en contra de los mineros en la cuenca minera de los Apalaches  -la Asturias de EEUU-, que habían amenazado con paralizar el este de EEUU mediante una huelga general en los sectores energéticos basados en el carbón).

    Las reformas de la Unidad Popular (UP)

    Donde las reformas fueron más acentuadas fue en las áreas sociales, y muy en particular en el área sanitaria. Yo estaba de Profesor Visitante en la Escuela de Salud Pública de Chile, junto con mi amigo Hugo Behm, decano de dicha Escuela, y nuestro común amigo Gustavo Molina, muy próximo al Presidente Allende. Lo que intentó el gobierno UP fue potenciar el sector público, tal como el Servicio Nacional de Salud, a costa del sector privado, al cual se le permitió su existencia (continuando atendiendo a las clases más pudientes), pero sin permitirle (como todavía ocurre en España) que parasitara al sector público (utilizando el sector público sin retribución de los costes de dicha utilización) e incentivando la dedicación a pleno empleo de los profesionales sanitarios en el sector público (lo cual creó una enorme resistencia de los Colegios de Médicos, controlados por la medicina privada). En farmacia, el gobierno prohibió que se distribuyeran en las farmacias chilenas productos que no hubieran sido autorizados por las agencias de control de calidad (de fármacos) existentes en Chile y en otros países (incluido en EEUU). El “dumping farmacológico” (venta de productos, desechados en los países ricos, a países en vías de desarrollo) es un fenómeno generalizado todavía hoy. Tales medidas originaron una enorme resistencia de la industria farmacéutica (que, según documentó el Congreso de EEUU, fue la que financió el golpe militar).

    Como en España, el golpe militar era la respuesta defensiva de las clases pudientes frente a las demandas de las clases populares. Y como también ocurrió en España, aquel golpe era reflejo del dominio de una clase profundamente reaccionaria, carente de cualquier sensibilidad democrática, frente a la expansión de los derechos civiles y laborales de las clases populares, conseguida por medios democráticos. Las semejanzas de lo que ocurrió en Chile con lo que ocurrió en España en 1936 eran enormes.

    Cuando el golpe militar tuvo lugar, se produjo una enorme represión. Mi amigo Hugo Behm estuvo detenido en un campo de concentración. Estando en este campo, y a propuesta mía, la Asociación Norteamericana de Salud Pública, The American Public Health Association, que reunía a 100.000 profesionales salubristas (expertos en políticas públicas encaminadas a mejorar el bienestar y calidad de vida de los ciudadanos) de Norteamérica, le nombró Presidente Honorario de su Asociación. Este espléndido caso de solidaridad fue fruto de una alianza internacional de los que luchaban por conseguir una mejor salud y bienestar social para sus pueblos. En realidad, la dictadura fue particularmente represiva entre los grupos profesionales, contra estos salubristas que, en su gran mayoría, habían apoyado las reformas sanitarias del Presidente Allende y su gobierno. En España, por cierto, la represión del golpe militar fue, entre los profesionales, contra los maestros (como mis padres) que habían apoyado y llevado a cabo las reformas educativas de la República española.

    Durante la dictadura chilena la sanidad y la educación públicas fueron privatizadas, habiéndose deteriorado de una manera muy marcada la calidad de ambas. En realidad, el deterioro de la educación (y su carestía) fueron la chispa que motivó a los estudiantes a salir a la calle en 2011, iniciando un movimiento de protesta que, al añadirse grandes sectores de la clase trabajadora, como los mineros, se convirtió en un amplio movimiento de rebeldía frente a las políticas impuestas por la dictadura y mantenidas durante el periodo de democracia vigilada. Su extensión fue tal (se calcula que un tercio de la población adulta participó en esas movilizaciones, según el articulo de Roland Benedikter y Katja Siepmann “Chile: the Switzerland of the South?” en Challenge, Sept/Oct 2013, vol. 56, issue 5, pp 5-30, del cual extraigo la mayoría de los datos utilizados en este artículo) que amenazó a las estructuras de poder financiero y económico chilenas. Tales protestas eran ya la expresión de un gran enfado de las clases populares frente a aquel modelo económico-social impuesto por la dictadura y mantenido en el periodo democrático, consecuencia de una transición que (como la española) dejó el poder económico y financiero inalterado.

    El modelo neoliberal de la Escuela de Chicago

     

    Durante muchos años, el modelo chileno neoliberal generado por la Escuela de Economía de la Universidad de Chicago, que asesoró a la dictadura chilena, se ha presentado como un gran éxito. El portavoz más ultraderechista del capital financiero estadounidense (el Wall Street Journal) ha sido uno de sus máximos promotores, habiendo indicado últimamente en un editorial que lo que necesita Egipto es una dictadura como la del General Pinochet. Los datos que constantemente se utilizan a favor de este supuesto éxito del modelo Chicago son: un crecimiento elevado de su PIB (un 6% por año), un bajo desempleo (un 7%), y un elevado grado de inversión, tanto extranjera como doméstica. En reconocimiento de tal “éxito”, Chile fue el primer país de Latinoamérica aceptado en la OCDE (el club de los países más ricos del mundo).

     

    Lo que no se dice en esta promoción del modelo chileno es que los salarios están entre los más bajos (en relación a su PIB per cápita) de la OCDE, habiendo sido ello causa (como en España) de un enorme crecimiento del endeudamiento de las familias. En 2012, la tasa de endeudamiento de las familias era de un 59% de toda la renta recibida, con unos de los intereses más elevados en el dinero recibido prestado. Según una encuesta realizada en 2012 por el Market Rescue Institute de la Universidad Católica de Chile, solo un 36% de chilenos creía que podrían comprarse una casa, debido a la dificultad de conseguir crédito a un interés razonable y que pudieran pagarlo (citado en el artículo de Benedikter y Siepmann).

     

    Este enorme endeudamiento explica (como también lo explica en España) el enorme crecimiento del sector financiero en Chile. Dicho crecimiento ha sido nada menos que cincuenta veces superior al crecimiento de la economía real (la economía que produce bienes y servicios). Hoy el centro de poder (lo mismo que en España) es el capital financiero, que también controla la financiación y gestión del limitado Estado del Bienestar chileno (que incluye desde las pensiones a los servicios sanitarios y educativos, todos ellos privatizados).

    La privatización masiva de la gran mayoría de actividades económicas y sociales (punto central en el modelo chileno neoliberal) que se hizo, en teoría, para ofrecer mayor elección de bienes y servicios a los ciudadanos, ha facilitado previsiblemente la creación de monopolios que han encarecido el precio de muchos de los bienes y servicios proveídos por el sector privado. Y ello tanto en el sector privado como en el público. Así, una de las industrias más importantes de Chile es la de producción de papel, resultado de la gran extensión de bosques existentes en el país. Pues bien, a pesar de la gran abundancia de la materia prima –madera-, el coste del papel en Chile es mayor que en otros países de América Latina que no tienen la riqueza de este recurso. Y ello es resultado del gran monopolio que existe en dicha actividad económica.

    Resultado de este enorme crecimiento del capital financiero y de la monopolización del capital productivo, hemos visto un enorme crecimiento de las rentas superiores procedentes del capital, a costa de un enorme descenso de las rentas del trabajo (tal como ha ocurrido también en España), siendo Chile (como España) uno de los países con mayores desigualdades de renta de la OCDE.

    La predecible rebelión de las clases populares frente al  modelo neoliberal

    Las movilizaciones populares han sido una protesta frente a este modelo. Como bien indicaba un eslogan del movimiento, “Mucho crecimiento: pero no Desarrollo”, indicando que el problema clave en la economía chilena no es el crecimiento de la riqueza sino la distribución de los recursos creados por tal crecimiento, así como el tipo de crecimiento. Es obvio que dicho crecimiento ha favorecido (como en España) a las rentas del capital a costa de las rentas del trabajo. Y otro eslogan de las manifestaciones, “No al lucro”, expresa también una protesta hacia el tipo de crecimiento y a la motivación (el afán de lucro) que lo guía y dirige.

    Naturalmente que el gobierno democráticamente elegido, depuesto por el golpe en Chile, era diferente al existente en España; que la dictadura establecida por el golpe en Chile fue distinta a la existente en España; y que el periodo llamado democrático que lo siguió en Chile fue distinto al que ha ocurrido en España. Pero, aceptando las diferencias, el hecho es que hay también muchas similitudes en cada uno de los periodos históricos citados (de ahí una aclaración constante a lo largo del artículo subrayando que “lo mismo ocurre en España”).

    Y han sido estas similitudes las que explican la escasa visibilidad mediática en España del 40 aniversario de aquel golpe militar en Chile. Excepto pequeños actos aquí y allá, no ha habido ceremonias oficiales, y ello resultado de que los establishments financieros, económicos, políticos y mediáticos españoles (que tienen una conciencia de clase muy desarrollada) no quieran ni oír hablar de aquellas semejanzas, pues la denuncia de lo que pasó en Chile es también una denuncia de lo que ha pasado en España, denuncia que el establishment no quiere que ocurra, pues sería una denuncia de ese establishment también, tanto de sus orígenes como de su comportamiento. Así de claro.

    Ver artículo en PDF

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  • LAS CONSECUENCIAS DEL ESCASO PODER DE LA MUJER EN ESPAÑA

    Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 27 de febrero de 2020, republicado ahora debido a la gran actualidad del tema hoy en España. 

    Este artículo analiza las consecuencias del escaso poder de la mujer en España, que adquiere su máxima expresión en el escaso desarrollo de las escuelas públicas de infancia y los servicios a los ancianos y de dependencia (servicios conocidos como el 4º pilar del bienestar), dificultando su integración al mercado de trabajo. Ello afecta primordialmente a las mujeres de clase trabajadora y de clases medias de renta baja, las cuales, además de sufrir discriminación de género, sufren discriminación de clase. De ahí que las familias de estas mujeres se hayan ido distanciando del nivel de renta de las familias de rentas superiores, determinando que la desigualdad de renta familiar sea mucho mayor que la desigualdad de renta individual. Esto explica el altísimo nivel de pobreza infantil existente en España. El artículo termina explicando las causas políticas de este subdesarrollo de los derechos de la mujer en España, comparándolos con los de las mujeres escandinavas, que son mucho mayores, resultado de que en los países del norte de Europa las fuerzas progresistas y de izquierdas han sido mucho más poderosas que en los países del sur.

    PARA LEER EL ARTÍCULO, PUEDEN VER EL ORIGINAL EN PÚBLICO O LEERLO EN PDF.

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  • LA GRAN DERECHIZACIÓN DE LOS MAYORES MEDIOS DE INFORMACIÓN EN ESPAÑA Y SUS CONSECUENCIAS

    No hay plena conciencia en los mayores medios de información de España del grado de derechización que existe en las culturas mediáticas y en las instituciones políticas dominantes del país, consecuencia del gran poder e influencia que las derechas españolas (la mayoría herederas de las derechas que controlaban el estado dictatorial) todavía ejercen sobre los aparatos del estado español y sobre los grandes medios de comunicación, productores del “sentido común” y de la “sabiduría convencional” que configuran gran parte de la opinión pública. Este ha sido el resultado de una transición de la dictadura a la democracia que distó mucho de ser modélica (resultado del enorme desequilibrio de fuerzas dentro del estado español entre las derechas que controlaban el estado y las fuerzas democráticas, lideradas por las izquierdas, que acababan de salir de la cárcel o de la clandestinidad o del exilio), dando como resultado una democracia muy incompleta. Las movilizaciones populares en contra de la dictadura forzaron una respuesta del estado, estableciendo un proceso de transición dominado por las fuerzas políticas que dominaban aquel estado (ver Xavier Domenech Sampere. Lucha de clases, franquismo y democracia. Obreros y Empresarios. Akal 2022)

    EL “SENTIDO COMÚN” EN EL CONOCIMIENTO ECONÓMICO: LOS SALARIOS Y EL GASTO PÚBLICO COMO CAUSA DE LA INFLACIÓN

    Tal realidad aparece en todas las dimensiones del quehacer público. Lo vemos, por ejemplo, en los análisis mediáticos sobre las causas de la elevada reciente inflación que ha existido en España y que se ha atribuido al crecimiento de los salarios y del gasto público, supuestamente responsables del gran crecimiento de la demanda, en una situación de escasa oferta, en parte debido a los problemas creados y heredados por la pandemia y ahora por la guerra de Ucrania.

    En ninguno de los mayores medios de información financieros españoles ha aparecido algún artículo que señalase como una causa importante de la inflación el aumento de los precios causados por un excesivo énfasis en aumentar los beneficios financieros y empresariales a base de incrementar los precios de sus productos. Tal silencio contrasta con la gran cantidad de voces influyentes en la OECD (Organization for Economic Cooperation and Development), que incluye los países más ricos del mundo, gobernados en su mayoría por partidos de derechas, conservadores y/o liberales) que expresaron, en el inicio del proceso del crecimiento de la inflación, su alarma porque la inflación creció en tales países desde el principio de la pandemia como resultado del enorme crecimiento de los beneficios empresariales en los países de esta comunidad económica. En realidad, el crecimiento de tales beneficios empresariales en los sectores energéticos y alimentarios crecieron espectacularmente, coincidiendo con la escasez de tales productos. No era, (como la sabiduría convencional y el sentido común en España decían), el aumento de los salarios y del gasto público las causas del crecimiento de la inflación, sino el aumento deliberado de los beneficios empresariales a base de incrementar el precio de los productos a sabiendas de que la pandemia les había significado una situación privilegiada del control del mercado. En realidad, este crecimiento de las grandes empresas fue una de las mayores causas, no solo del gran crecimiento de la inflación, sino del enorme aumento de la concentración de las riquezas tanto a nivel nacional como a nivel mundial que ocurrió durante la pandemia.

    De ahí que una propuesta para reducir la inflación (y disminuir las desigualdades de riqueza) fue la bajada forzada de los precios con la consiguiente reducción de los beneficios empresariales exagerados, postura intervencionista que la Unión Europea dominada por las derechas incluso consideró, pero no se atrevió a hacerlo con la extensión e intensidad que se requería. (Ver Ronald Janssen “Profit Driven Inflation – The Policy Implications” Social Policy, 30 de junio del 2023).

    Pero lo que es interesante destacar es que la situación era tan obvia que gran parte de los conocidos medios de información financieros, como el Financial Times, publicaron toda una serie de artículos sobre este tema, algo impensable que ocurriera en los medios financieros de este país o en las páginas económicas de los grandes diarios españoles. El lector no encontrará en ninguna revista financiera o páginas económicas de grandes medios de comunicación un reconocimiento de que esta era una de las mayores causas de la inflación en España. Como siempre ocurre en la derecha española (que a nivel europeo es la ultraderecha), repite el argumento de que son los salarios y el excesivo gasto público los que hay que reducir para bajar la inflación, cuando los datos muestran claramente que ni lo uno ni lo otro fueron causa de la elevadísima inflación.

    LA DERECHIZACIÓN DE LA INFORMACIÓN INTERNACIONAL Y SUS COSTES

    Esta derechización aparece en otra dimensión también muy preocupante: el reportaje de las noticias internacionales. Un caso obvio es el reportaje en los principales medios de información españoles sobre la guerra de Ucrania, una realidad trágica en un evento dramático. Con una actitud de militancia bélica, las noticias sobre la guerra de Ucrania son profundamente sesgadas. Naturalmente, Rusia debe ser denunciada por su brutal invasión a Ucrania, que era predecible, consecuencia en gran parte, de la extensión de la OTAN hacia el este de Europa, como reconocieron ideólogos de la Guerra Fría. En este momento, la inmediatez de la brutalidad exige un cese de la guerra, resolviendo el problema a través de la vía diplomática y no a base de continuar la guerra. Y en este contexto, el gobierno Putin tiene la mayor responsabilidad por lo que está ocurriendo. Pero el gobierno ucraniano también merece crítica. Y ello no implica una equidistancia entre los dos países en cuanto a responsabilidad por lo que está ocurriendo, pero sí que debe criticarse al gobierno de Ucrania por estar implementando políticas neoliberales antisindicales dentro del sistema de recuperación económica del país, preocupante por su orientación ultraliberal y antisindical. En realidad, en Europa hay un debate muy importante liderado por la revista Social Policy (la revista más importante de asuntos sociales en la Unión Europea) que ha permitido a los sindicatos ucranianos y europeos expresar su alarma, pues Ucrania debería cambiar totalmente tales políticas si quiere entrar en la Unión Europea. Su entrada en tal comunidad sin tales cambios sería debilitar los derechos sindicales existentes en tal comunidad. Que esta noticia tan importante no haya aparecido en ningún mayor medio de información en España habla hasta qué punto la derechización se extiende a todos los temas. De nuevo, no ha habido ningún gran medio de información en España que haya denunciado la aplicación de tales políticas neoliberales en Ucrania que dañan primordialmente a las clases trabajadoras de aquel país (Ver mi artículo: “Lo que no se está informando sobre las políticas ultra-neoliberales del Gobierno Zelensky en Ucrania y sus consecuencias.” Público, 23 de marzo de 2022).

    EL SILENCIO SOBRE LA GRAN CRISIS POLÍTICA QUE EXISTE A LOS DOS LADOS DEL ATLÁNTICO NORTE

    Otra dimensión ignorada en la mayoría de los medios de información españoles es la crisis política existente a ambos lados del Atlántico Norte. Se habla del crecimiento de las ultraderechas, muchas de ellas herederas del fascismo y nazismo, que ya están gobernando en muchos de esos países con consecuencias muy negativas para el bienestar y calidad de vida de sus clases populares. Esta realidad era fácilmente predecible y así algunos lo predijimos. Sin embargo, raramente los grandes medios de información analizan las causas de tal fenómeno, ya muy avanzado en Estados Unidos. La causa es la enorme y profunda crisis de legitimidad política de los sistemas democráticos liberales, que tienen muchos paralelos con la crisis que dio lugar a la Gran Depresión y a la Segunda Guerra Mundial, y que ha alcanzado su máximo desarrollo en Estados Unidos.

    La causa de esta desatención es que los corresponsales de los grandes medios de comunicación españoles en EEUU suelen sacar sus noticias de los grandes medios de comunicación estadounidenses, lo cual es necesario, pero dramáticamente insuficiente para entender lo que pasa en Estados Unidos. El gran problema es que tales medios de comunicación estadounidenses han sido los mayores promotores del modelo neoliberal globalizante que, habiéndose iniciado en los Estados Unidos, se expandió también a la Europa Occidental con la incorporación a través de la Tercera Vía en las políticas socialdemócratas, además de las conservadoras y liberales. Es este modelo el que ha creado una enorme crisis política con amplio rechazo de las políticas neoliberales por parte de las clases populares que desean recuperar un pasado que idealizan percibiéndolo como mejor, mostrando gran hostilidad hacia ese futuro neoliberal.

    La presidencia de Ronald Reagan en Estados Unidos y de Margaret Thatcher en Gran Bretaña habían establecido las bases para el desarrollo del modelo neoliberal globalizante, continuado por los presidentes republicanos y también por los demócratas, siendo Clinton el fundador de la Tercera Vía, ampliamente extendida en la socialdemocracia europea. El desastre que tal modelo significó primordialmente para las clases trabajadoras a los dos lados del Atlántico Norte, explican su rechazo masivo a tal modelo y  su hostilidad hacia aquellos gobiernos que, habiendo sido históricamente sus representantes, se habían convertido al dogma neo-liberal que, en su versión globalizante a nivel mundial, afecto muy negativamente a los sectores industriales de tales clases sociales

    En EEUU fue el Trumpismo el que canalizó el enfado de grandes sectores de las clases populares hacia los establishments político-mediáticos neoliberales que dominan el gobierno federal de EEUU. La respuesta de tales establishments federales ha sido intentar eliminar al expresidente Trump como candidato republicano a la presidencia del país en 2024, a través de juicios e impeachments que han sido percibidos por amplios sectores de la población como intervenciones jurídicas políticamente motivadas. De ahí que hayan tenido un impacto opuesto al deseado pues han contribuido a presentar a Trump como víctima de un sistema represivo que quería eliminar a su máximo oponente. El 80% de los republicanos que apoyan a Trump lo están presentando como víctima del acoso por parte del gobierno federal que odian. Su victimización y su conocido lenguaje y discurso anti-establishment federal tiene gran capacidad de movilización.

    Y dentro del Partido Demócrata otra mayor preocupación para la candidatura de Biden en 2024 para la renovación de su mandato es la aparición de un candidato, que además de ser un varón de una de las familias políticas más conocidas en EEUU, la familia Kennedy, se está presentando también como candidato anti-establishment federal, percibido este establishment como insensible a las necesidades de las clases populares. Tal personaje, hijo del senador Kennedy asesinado y sobrino del también asesinado presidente Kennedy, está contando ya con el apoyo del 20% de los demócratas. Es también anti-guerra en Ucrania, como Trump, lo cual le hace atractivo a votantes de ambos partidos. Esto reduce las posibilidades del Presidente Biden de ser reelegido. Muy poco de estos datos han sido mencionados en los grandes medios de información españoles. Y lo que tampoco se ha señalado son las semejanzas entre las propuestas del Trumpismo y su control del Tribunal Supremo y de grandes sectores de la judicatura, y las políticas judiciales del Partido Popular en España. La gran atención mediática centrada en Vox ha estado desatendiendo los muchos elementos de similitud entre el Trumpismo y el PP. El silencio mediático sobre estas similitudes (como tambien acusar al gobierno del adversario como ilegítimo) ha sido ensordecedor. Y tal afinidad de políticas públicas entre tales formaciones políticas augura un futuro preocupante, pues existe una clara posibilidad de que el Trumpismo acabe controlando el aparato federal y que incluso Trump gane las elecciones del 2024, en cuyo caso las consecuencias para la Europa occidental, incluyendo España, serían muy negativas. La falta de información sobre estos hechos en España es muy preocupante.

    Tampoco se ha informado en los grandes medios de las enormes limitaciones del sistema electoral estadounidense, escasamente proporcional, y con un Colegio Electoral (que es el que elige al presidente de EEUU) sumamente sesgados hacia las partes conservadoras del país. Trump fue elegido presidente en 2016 con un número de votos sustancialmente menor a la candidata demócrata. Y otra ignorancia común en los grandes medios españoles es su énfasis en el análisis de las encuestas de opinión popular para predecir el comportamiento electoral en Estados Unidos donde el grado de participación en el proceso electoral es muy bajo. Una encuesta de opinión popular puede mostrar un apoyo a un candidato mucho mayor que el que ocurre en el día de las elecciones debido a una menor movilización de sus votantes que en sus adversarios. Esto ha sido constante en las elecciones que ha participado Trump, pues el grado de movilización de sus seguidores antiestablishment es mucho mayor que no el de los candidatos demócratas o republicanos normales. Es un fenómeno común, muy generalizado en los medios de información españoles: la idealización del sistema democrático estadounidense y su sistema electoral. No existe un partido de izquierda y es muy difícil que existe según las leyes electorales. Y la enorme crisis de legitimidad política del establishment liberal globalizante está llegando a un extremo que establece unos interrogantes en cuanto a su futuro. Y de esta crisis también se habla muy poco en los medios. Y esto es un grave problema para la democracia española.

    VICENÇ NAVARRO

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  • Race or class vs. Race and class

    En Estados Unidos está creciendo el movimiento de liberación de las minorías y muy especial de las Afroamericanas, que está teniendo gran impacto en la vida política del país. Resultado de su creciente madurez, existe la percepción de elementos importantes de tal movimiento, de que es necesario aliarse con otros movimientos de liberación para poder actuar conjuntamente y conseguir una mayor transformación más profunda de la sociedad. Ello conlleva la necesidad de establecer espacios políticos de coalición que tengan elementos en común como la clase social. El modelo es el movimiento Arcoíris “Rainbow Coalition” fundado por Jesse Jackson, discípulo predilecto de Martin Luther King, que unió los distintos sectores de la clase trabajadora de aquel país perteneciente a distintos grupos sociales, políticos y culturales. Tal coalición casi ganó las primarias del partido demócrata de 1988.

     

    This article published in Portside on August 8, 2023, by Vicente Navarro helps to clarify that the current dichotomy of race or class as the major focus for the development of progressive strategies for change has serious limitations, Jesse Jackson showed that all the discriminated and exploited sectors of the working population of the U.S. need, besides fighting for their liberation, to ally themselves in broader coalitions asking for profound changes that will benefit all of them. It is not, therefore, race or class but rather race and class. This is how the first call for Universal Health Program put forward by Jackson’s Rainbow Coalition almost became part of the Democratic Party platform of 1988 and that is also why, later on, the Clinton health care task force reforms of 1992 failed.
    See the article here.
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