Publicado en la Revista Temas para el debate. Febrero 2008. Número 159
El socialismo no es una etapa final sino un proceso que se está construyendo o destruyendo en bases diarias en el desarrollo de las políticas públicas. Es un proceso bien definido en aquella famosa frase de los fundadores del socialismo de que en la producción y distribución de bienes se debería asignar tales bienes “a cada persona según su necesidad” y que los recursos debieran obtenerse “de cada persona según su habilidad”. Tal principio es tan válido hoy como lo fue ayer o como lo será mañana.
